Fecha de publicación: 14 octubre, 2018

No puedes comprar el compromiso, debes construirlo

Hace unos días me encontré con un frase que me llamó la atención

“No puedes comprar el compromiso, debes construirlo”

y me puse a pensar: ¿cómo impacta esto en las estrategias digitales?.

Todas las marcas peleamos por algo super valioso: la confianza y el compromiso de nuestro clientes. De hecho, si lo pensamos en términos de la inversión en campañas, muchísima de nuestra inversión y por tanto -foco, creatividad y estrategia- van a pensar en cómo ganar ese compromiso que tanto cuesta, que es tan preciado.

Ejecutamos un montón de acciones para lograrlo:

  • Mostramos contenidos relevantes de nuestra marca para ese cliente
  • Educamos a los clientes en torno a la temática que les ayudamos a solucionar
  • Estructuramos nuestros textos para que los lean y se comprometan con el próximo contenido que lean

Siempre festejamos aquellas campañas que tienen una alta tasa de consideration. Y si esas tasas no son tan altas como nos gustarían, no lo terminamos justificando como  “bueno, no pegamos su estilo” “fuimos demasiado agresivos con el mensaje de  venta” y demás…

Porque en el fondo, partimos del supuesto que “lograr el compromiso de los clientes es difícil (y costoso en términos de inversión)”. Partimos de la base de que no nos va a entregar ese bien tan preciado que es su compromiso y  que encima, viene justito antes de agarrar la billetera y comprar.

¿El compromiso no es acaso el asset (recurso) que más nos cuesta lograr y que más satisfacción nos genera al lograrlo?

Me quedé reflexionando un rato más. Realmente me impactó la frase y me dí cuenta que es mucho mejor que no la podamos comprar: ¿Cuanta magia hacemos por nuestros clientes?, ¿cuánto pensamos en que problemas tienen y cómo solucionarlo para poder facilitarles la vida?

Si se pudiera comprar: ¿Conoceríamos en profundidad a nuestro cliente?.

Me encantaría saber tu opinión al respecto, porque este post no pretende ser una verdad absoluta o iluminada, sino sólo un disparador para un debate entre todos.

Compartir esta publicacion

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *